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Retos para la industria del diseño local

Por: Liz Sandra Santiago/ Especial para Construcción
De izquierda a derecha: Arq. Laura Aquino y Eliezer Torres Ojeda de 90GRADOS, Margaret Diaz, Ricardo Álvarez-Diaz, Ruby Dávila Rendón, Arq. Carlos Betancourt, Arq. Ivonne Marcial, Abner Gutiérrez, Arq. Vladimir Garcia Bonilla.

La crisis económica es una realidad que afecta a todas las industrias en Puerto Rico y el área del diseño y la arquitectura no es la excepción. Sin embargo, esta situación puede dar paso a nuevas oportunidades y forzar a las personas a darle rienda suelta a la creatividad, según expresó recientemente el arquitecto Ricardo Álvarez-Díaz, durante el conversatorio “Discutamos el pasado, presente y futuro del diseño puertorriqueño”, que organizó la publicación 90 Grados con motivo de su primer aniversario.

“Durante las crisis es cuando hay innovación. Si no hay crisis, la gente no está dispuesta a hacer cambios. Hace 15 años nadie hablaba de volver a los centros urbanos, porque todo estaba bien, había dinero y la gente estaba bien, viviendo en los suburbios. Ahora se está hablando de que hay que volver a los centros urbanos y esa conversación surge de la crisis. La crisis no es mala, es cómo la resolvemos lo que nos puede llevar por un buen camino”, opinó el ex presidente de la Fundación por la Arquitectura, actual presidente de la Asociación de Constructores de Puerto Rico y socio de la firma Álvarez-Díaz & Villalón (AD&V).

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El conversatorio también contó con la participación de otros seis expertos en diversas ramas del diseño. Entre ellos, la arquitecta Ivonne Marcial, presidenta del Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas de Puerto Rico (CAAPPR); Margaret Díaz, presidenta del Colegio de Decoradores y Diseñadores de Interiores de Puerto Rico (CODDI); y el arquitecto Carlos Betancourt Llambías, decano de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Puerto Rico. A ellos se unió el arquitecto Vladimir García Bonilla, coordinador del Departamento de Diseño de la Escuela de Artes Plásticas; Abner Gutiérrez Mangual, presidente de IDGROUP Identidad Corporativa; y Ruby Dávila Rendón, diseñadora de joyas y consultora de modas y diseño textil.

Los panelistas contestaron tres preguntas realizadas por Eliezer Torres Ojeda, director de 90 Grados. En cada uno de los tópicos, el público también tuvo la oportunidad de aportar al tema.

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Un vistazo al pasado

Entre los desaciertos más relevantes realizados hasta hoy en el diseño puertorriqueño, los expertos enumeraron muchos. Algunos de los mencionados fueron la falta de oportunidades para el talento joven, el poco valor que se le da al trabajo de los diseñadores a nivel local, no importa la rama de especialidad y la falta de apoyo entre pares de la misma industria.

Díaz mencionó que otra gran falla es restarle valor al producto de diseño local y la idea errada de que porque tienes una educación en una rama de diseño, eso te hace capaz de ejercer en todas las áreas.

A lo que Dávila Rendón añadió que en la actualidad los profesionales quieren hacerlo todo ellos mismos, cuando “la profesión y ejecución de un modelo de negocio requiere del trabajo en equipo y conocimientos empresariales para dar esa transformación hacia una empresa creativa de la moda”. La diseñadora sugirió integrar destrezas empresariales de emprendimiento, planificación estratégica, mercadeo y ventas, a las disciplinas de las artes y el diseño para lograr hacer de sus productos unos sostenibles y competitivos.

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Mientras, entre los aciertos, Gutiérrez Mangual enumeró las diversas entidades que han surgido para agrupar a profesionales del diseño como son la División de Educación a la Comunidad (DIVECO) para la creación de carteles, publicaciones, películas y documentales; el Taller Alacrán dedicado a la creación de obra gráfica plástica, carteles y publicaciones; el Concilio de Diseño para Puerto Rico, en apoyo a industriales locales del Programa Fomento Económico; la Asociación de Directores de Arte para agencias de publicidad; y la Asociación de Diseñadores Gráficos de Puerto Rico, entre otros.

Una mirada al futuro

Como expertos en el área del diseño, que conocen las fortalezas y las debilidades de la industria, los participantes del conversatorio sugirieron qué se puede hacer para adelantar que el futuro de su profesión sea próspero.

Alvarez–Díaz mencionó que es necesario colaborar, innovar, mercadearse como agentes de cambio, ser empresariales y no esperar que el gobierno lo resuelva todo. 

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“El plan estratégico no debe venir del gobierno, debe venir de la empresa privada, el tercer sector y la academia. El gobierno sólo debe ser un ente fiscalizador y facilitador”, dijo el arquitecto.

Mientras que Díaz destacó que es necesario fortalecer los colectivos de diseño, tanto profesionales como institucionales, deben fortalecer las alianzas entre ellos. 

“Basta de hablar, hay que actuar. No es crear más grupos, más comités que siguen con un discurso sin ejecutoria. Hay que traer y producir materia prima para las industrias que lo necesitan. El gobierno, a través de la Ley de Preferencia, necesita adoptar los bienes y servicios del diseño. De igual forma, las leyes tienen que ser accesibles para todos, grandes y pequeños. Un plan estratégico de país debe ser un gran proceso de diseño, donde se eduque a todos los sectores en cómo apoyar y desarrollar proyectos de diseño, un proceso de comprometerse con el sector en todas sus vertientes”, sugirió la diseñadora de interiores.

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No obstante, Gutiérrez Mangual señaló que a nivel individual se debe seguir cultivando y aprendiendo, y aspirar siempre a ser mejor. A nivel colectivo, el diseñador instó a organizarse y unirse para fortalecerse.

“En los foros pertinentes, demostrar y probar la importancia, relevancia y beneficios que tiene el diseño en la industria, el gobierno, la cultura y la sociedad. Su capacidad de aportar a las economías de una empresa, una comunidad, una región y un país”, dijo Gutiérrez Mangual.