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Sin costuras

Por: Militza Suárez Figueroa

No hay trabajos pequeños. De eso está bien seguro el arquitecto José Fernando Vázquez, principal de la firma HACEDOR:MAKER/arquitectos, a quien comisionaron para diseñar y construir un área de piscina similar a la que el cliente viera en un hotel. El espacio era mínimo y ubicaba sobre un estacionamiento soterrado, lo que trajo retos de diseño y ejecución.

“Se convirtió en un proyecto ultra orquestado. Inicialmente pensé que iban a hacer una piscina pequeñita en hormigón y tomó tres meses de diseño. El cliente quería que hubiera conexión visual del interior del apartamento a la piscina y viceversa. Y quería la piscina con una transparencia en forma de ‘L’”, explicó Vázquez, quien trabajó junto a sus arquitectos Carlos Cruz y Yalmary Tirado.

Diseñar ese espacio para el disfrute de una familia completa y que a la vez acatara las restricciones del complejo residencial, se tornó en un trabajo elaborado. El arquitecto puertorriqueño dice que, “mientras más limpio y minimalista, más difícil y trabajoso es”. El recuento del proceso asó lo confirma. 

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La propuesta de HACEDOR:MAKER/arquitectos fue abrir una puerta al patio, crear un “deck” en madera para la piscina que incorporara vegetación (y con una especie de trinchera que albergara el cuarto mecánico) y diseñar una terma, o “spa” con las transparencias deseadas. Suena relativamente simple, hasta que la meticulosidad característica de Vázquez, comprometido con el diseño sostenible, sale a flote.

“La misión era conectar el interior de la casa con el interior de la piscina”, dijo.

Para lograr una visibilidad casi sin costuras, Vázquez diseñó un hueco en el apartamento y cerró con una puerta “custom” en aluminio y cristal, de Air Master. La terma la mandaron a fabricar a Colorado. Para el “deck”, eligieron una madera marca Keboni, traída de Suecia y que resulta más económica y certificada como sostenible.

Toda una aventura

Asegurarse que la terma, casi transparente, no tuviera escapes y fuera segura -y más, transportarla al “site” a las 5:00 a.m. en una grúa atravesando el campo de golf del “resort”- fue en sí un proyecto. Se logró con éxito al igual que la materialización del diseño en general. El resultado fue fantástico: un “deck” minimalista con jardineras que a la vez sirven para separar el área de la terma, el cuarto mecánico perfectamente oculto y un “spa” con iluminación azul tan espectacular que es igual de divertido meterse en él como mirarlo desde afuera.

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“Conseguimos lo que queríamos: transparencia entre casa y piscina. Y la terma es como un prisma bien llamativo, pues en la noche se convierte en una luminaria. Tiene una gran presencia física y se convirtió en una escultura en el paisaje”, opinó Vázquez.