Noticias - Arquitectura

Emigrar a una zona histórica, un riesgo bien calculado

Por: Arq. Diana Luna

La palabra riesgo muchas veces implica la valentía de experimentar algo nuevo. La emigración no solo  implica mudarse de un  país para buscar alternativas nuevas.  En Puerto Rico  trasladarse a otro pueblo también se cataloga como emigrar.

En estos años muchos  profesionales han emigrado a otros países, sin embargo Guillermo Acevedo y Norma Ilia Fuster decidieron iniciar una aventura profesional y personal en el sur.  Así trasladaron su oficina de arquitectura y su residencia desde San Juan hasta Coamo.  Usualmente una decisión como esa se toma porque el pueblo escogido es el de la familia, parientes o amigos, sin embargo, en este caso la decisión no estuvo basada en ninguna de esas razones.

A principios de la década del 2000 los arquitectos compartían oficina en el área metropolitana y los fines de semana se dedicaban a pasear por otros pueblos y observaban proyectos en construcción. 

Norma tenía un listado de edificios a la venta que quería visitar.  Fue así como realizaron varias visitas a los proyectos que se llevaban a cabo como parte de las inversiones de la Directoría de Urbanismo en los Centros Urbanos.  Un día visitaron la Zona Histórica de Coamo donde la plaza de recreo estaba en reconstrucción.  

SI TE INTERESA: La Bauhaus y la enseñanza del diseño abarcador

En la calle Obispo Salamanca, al oeste  de la Plaza de Recreo, en la zona histórica de Coamo encontraron un edificio a la venta.  Este   tenía  dos pisos, estaba cerrado y abandonado.  El primer piso estaba construido en mampostería con tipología comercial. El segundo piso había sido una vivienda   en madera, una estructura de estilo criollo, balcón corrido, columnas de madera, puertas y ventanas de celosía, típica de las construcciones del siglo 19 que rodeaban las  plazas de recreo.

Ese día se inició un proceso en el que Norma y Guillermo se han involucrado para encontrar otro destino, otra calidad de vida, otra alternativa profesional y a la vez personal.  Después de un intenso proceso decidieron comprar la propiedad. También tomaron la decisión de restaurarla.  En ese momento mudaron sus oficinas del área metropolitana a un local cercano y comenzaron a la vez la restauración de la otra propiedad.  La prioridad en este proyecto fue habilitar el espacio para la oficina mientras alquilaron un pequeño apartamento para vivir en Coamo.

SI TE INTERESA: Abiertas las nominaciones para la Medalla de la Arquitectura Dr. Ricardo Alegría

La casa que Guillermo y Norma adquirieron se  construyó en 1889 y tuvo la gran suerte de estar en una condición bastante original.  Aún conserva el techo en cinc acanalado, los pisos de madera, la balaustrada del balcón y muchas de las puertas y ventanas.  A la propiedad se accede por un zaguán que llega al patio y a la escalera principal.  La casa tiene la sala en el centro del espacio principal con dos puertas que dan al balcón y dos cuartos laterales a la  sala.

El resto de los espacios residenciales se conectan a través de la galería que rodea el patio interior.  En el espacio de comedor ubicado en la parte posterior de la casa, existe un hermoso mural pintado a mano en el cual se observa una vista del mar en San Juan y otra al campo en un lugar desconocido.

En el proyecto de restauración de la casa,  Guillermo y Norma    han puesto todo su esfuerzo.  Día a día disfrutan el proceso  y  lo utilizan para educar a los vecinos y visitantes sobre los trabajos de restauración.  Estar en  el balcón de la casa desde  donde se observa tan cerca  el campanario de la Iglesia y se siente  tan cercano a la Plaza, es una experiencia única.

SI TE INTERESA: La Pirámide del Louvre cumple 30 años

En Coamo ellos han encontrado nuevos amigos, quienes les han permitido sentir que son bienvenidos y acogidos, en gran parte, por la labor de rescate de valores que han realizado para el pueblo.

Las oportunidades para nuevos comienzos, búsqueda de alternativas posiblemente están planteadas en los pueblos de Puerto Rico.  En momentos cuando muchos puertorriqueños buscan opciones  para mejorar su calidad de vida es importante iniciar esa búsqueda en nuestros contextos urbanos históricos.