Noticias - Arquitectura

Paseo de La Princesa: Radiografía para su reconstrucción resiliente

Por: Arq. Astrid Díaz

Si el impacto del huracán María fue significativo sobre el Paseo de La Princesa en el Viejo San Juan, las recientes marejadas invernales fueron devastadoras.  

Se estima que cada ocho segundos las murallas -que por 500 años resistieron ataques naturales y provocados por el hombre- recibían el impacto de las olas que destruyeron muros de hormigón y barandas. 

El Paseo de La Princesa se renovó en 1992 como un bulevar peatonal al pie de la antigua muralla capitolina, la Fortaleza y la Puerta de San Juan para disfrutar estas joyas históricas de Puerto Rico y la belleza natural que las rodea. A la vez, es la primera imagen que ven los turistas cuando los cruceros hacen su entrada por la bahía. Hoy, la reconstrucción de este espacio urbano, tras los desastres naturales, nos devolverá el disfrutar de nuestro patrimonio histórico que tanto valoramos los puertorriqueños y que representa la imagen de nuestro pueblo ante el mundo.

Todos los componentes del paseo están siendo estudiados cuidadosamente como una radiografía para lograr su reconstrucción resiliente, su estabilidad estructural y seguridad. La Compañía de Turismo, dirigida por Carla Campos, enfoca su reconstrucción a través del peritaje profesional de nuestra firma (Astrid Díaz ADV Architects PSC) y del ingeniero Ramón Carrasquillo.

SI TE INTERESA: Apartamento flotante

En estos momentos realizamos estudios y pruebas minuciosas de su evolución histórica, su diseño, hasta su estabilidad estructural. Además, se realizan pruebas en el concreto sobre la penetración de iones de cloruro, carbonatación, esfuerzos de compresión y localización radiográfica de las varillas de acero en el hormigón. Hemos recorrido el paseo por tierra y por mar analizando su frente marítimo, la erosión a sus cimientos, plazas y balcones en voladizo. Esta fase completará la evaluación de daños y las recomendaciones de diseño ante cualquier amenaza natural, a la par que se protegerá y realzará su valor urbano, arquitectónico y turístico por lo próximos 50 años.

Nunca imaginé la debilidad de sus muros 25 años después. Las vivencias de pueblo en este espacio y el sano compartir familiar que aquí se da hace que llevemos el Paseo de La Princesa en nuestro corazón.